Hay quien siempre ha apostado por el optimismo en materia de rescate, estuviese quien
estuviese en el poder, porque sabemos que un rescate puede hundir un gobierno
pero, seguro que lo que hace es hundir un país. Nunca hemos alimentado el pánico y hemos rechazado las
constantes comparaciones de nuestro país con Grecia pero, es que ha llegado el
momento de ponernos serios y aceptar que España necesita un rescate pero, no un
rescate económico, si no, un RESCATE MORAL:
Españoles, es hora de admitirlo, necesitamos un rescate
moral que nos libre del bochorno continuo en que vivimos, un bochorno inducido
por quien deberían dar ejemplo, ¡sí
conciudadanos! Los ciudadanos han hecho bien su tarea: no se han
derruido edificio de los que han construido, los coches que ensamblan
funcionan, la comida rápida que nos sirven colapsan nuestras arterias como se
espera de ella…
La parte de debajo de esa pirámide social no nos ha
defraudado, sin embargo, a medida que uno se aproxima a la cúspide puede
percibir el insoportable hedor de la ineficacia, de la hipocresía y la
desfachatez con que ellos mismos la amparan, es como subir en ascensor a un
rascacielos, cuanto más tiempo llevas compartiendo espacio con veinte personas
más pedos se acumulan…
¿Cómo entender que mientras un enfermo de diálisis tiene que
pagar el taxi que lo lleva al hospital a recibir su tratamiento, cualquier
concejal de Castellón disponga de coche oficial para ir a inaugurar un
aeropuerto sin aviones?
¿Cómo admitir que la misma empresa que paga 14 millones de
euros a uno de sus directivos responsable de haberla llevado al hundimiento ,
tenga la desvergüenza de desahuciar de su casa a una familia que no puede hacer
frente al pago de la hipoteca? ¿Quien les explica que además les donaremos
generosamente 23.000 millones de euros para que lo sigan haciendo?
¿Cómo conocer lo que ha pasado?
¿Cómo explicar a nuestros hijos que políticos corruptos
consigan mayorías absolutas como un jugoso regalo de los propios ciudadanos a
los que roban y siguen robando?
¿Cómo soportar que periodistas que consideraron que prohibir
fumar en los bares era poco menos que el apocalipsis se muestren ahora tan dóciles
y comprensivos con un gobierno que se empeña en conseguir oxigeno de Bruselas a
base de exprimir los pulmones de sus ciudadanos? (eso si no los habéis vendido ya
para hacer frente al co-pago).
¿Cómo entender que quien dice no poder dormir pensando en
los jóvenes sin trabajo se despierte en Bostwana con una cadera rota?
Sé que estáis sedientos de justicia y, así vais a seguir
porque, ¿Cómo quieren convencernos que todos somos iguales ante la dama ciega
si los señores que la imparten disponen de privilegios de sátrapa?
¿Cómo entender que quien se proclama católico y afirma que
los católicos nunca se equivocan porque obedecen al Papa, se niegue a
explicarnos por qué han gastado 18.000 euros de dinero público en Marbella?
¡Aih Justicia! Que deberías ser el pilar de la democracia,
nos has defraudado, ya solo podemos creer en las votaciones de “gran hermano”
Cada uno es libre de rezar a los dioses que quiera (como
dijo Conan el Bárbaro) pero, dado que la ley de los hombres ha cerrado el caso,
que se nos permita al menos exigir explicaciones en el ámbito de la
jurisdicción divina.
Como católico, estoy legitimado para alzar la voz y decir: - ¡que vergüenza ese lujo para un creyente!-, es como si Jesucristo hubiera ido a Marbella
por asuntos de trabajo y en vez de en una borriquilla hubiera entrado montado en
“Imperioso”.
Por todo esto proclamo la necesidad inminente de un rescate
moral, un rearme ético, porque para salir de pobre solo se necesita dinero
pero, recuperar la decencia moral es mucho más difícil.
La diferencia entre un rescate económico y un rescate moral
es que, el rescate moral es mucho más difícil, porque, aunque ya no es pobre
por la inyección de dinero público(rescate económico)… sigue siendo banquero.
Original: Rescate Moral (El Intermedio)


Hacendado me hallo con tu destreza con el léxico de este nuestro idioma. Un fallo: la exclamación es "ay".
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